La mayor parte de la musculatura del cuerpo humano la componen los músculos esqueléticos voluntarios que, bajo la dirección del cerebro, permiten el movimiento de las diferentes partes del cuerpo.
Los músculos está organizados en grupos de fibras que se contraen por estimulación nerviosa.
La fibra muscular se compone de unas fibras diminutas, las miofibrillas, que contienen capas solapantes de dos proteínas: actina y miosina. ante un estímulo, estos filamentos atraen entre sí y la fibra se acorta. A cesar el estímulo, los filamentos se separan y la fibra se alarga.
La actividad coordinada de las diversas fibras permite la contracción y la relajación de los músculos que acostumbran a trabajar a pares opuestos.